CANGREJIAR
El viejo adagio
popular que dice que donde hubo fuego cenizas quedan, no es del todo cierto. No
es precisamente las cenizas lo que queremos recoger cuando decidimos retomar
algunos temas con el ex. Tengo una amiga que adoro que dice que las cenizas, se
borran con la escoba y mejor aún, la solución está en el trapero, no deja
huella.
Esto de la
reincidencia es básicamente un problema de tensión sexual, ya no es amor
insisto, las segundas partes son un absoluto y rotundo fracaso, aquí el
objetivo es físico. No hay mejor noche de sexo que la que uno pasa
con el ex. Yo estoy por creer que los hombres cuando están por fuera del
mercado, se esfuerzan y se lucen, es un tema de marketing, más un componente de
orgullo propio que los obliga a esforzarse, reinventarse y anotarse hit´s en la
noche o en el día. Las cangrejiadas no son una cuestión de horarios.
No se trata de
reescribir una historia romántica, hay que alejar las confusiones, es un tema
de vil y cochino sexo. No existe la más mínima posibilidad en pensar en música
romántica, se puede practicar el acto en pleno noticiero, con la luz prendida,
con poco tiempo, sin preámbulo y en la clandestinidad, aquí todo será
algo trivial, frívolo, insubstancial y ocasional.
Dentro de esta
situación, los ex son nuestros zapatos sin marca: sin nada especial, cero
glamurosos emparapetaditos, de buena calidad y disponibles cien por ciento para
su uso. Los ex no son nuestro artículo principal, ni de lujo, ni especial, son
los mal llamados peor es nada, que en ausencia del propio, toca buscar algún
repuesto. Engancharse con el ex es un desprestigio, si ya lo botaste, no
lo recicles.
Cangrejiar debe valer
la pena. Si el ex no da la talla, se notifica por conducta concluyente, es
decir se bloqueó sin ningún tipo de explicación. Si no hay amor, siempre
habrá un buen sexo, pero sin amor y buen sexo, no hay santa que lo
resista.
En el nuevo siglo una
cosa es el amor y otra cosa un buen sexo, si hay amor y buen sexo afortunadas,
pero aguantar hasta un mal polvo y sin amor, eso ni en la antigüedad, más sirve
lo que no estorba. Si tu ex ni siquiera te puede ofrecer una distracción a la
altura de tus avenencias, bárrelo y trapéalo hasta que lo desaparezcas, no
sirve para lo único que puede proporcionar, una buena cangrejiada.
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