LOS ADAGIOS
Con
el pasar del tiempo, descubres que los viejos adagios son más que eso.
Descubres que son lecciones de vida. Hay un adagio muy interesante y en
algunas ocasiones poco creíble que te dice, que después de la tormenta siempre
vendrá la calma. Pero lo cierto es , que todo invariablemente pasa y
siempre viene algo mejor. Después de una mala relación, un amor
desenfrenado.
Mi
primera temporada de blogs, mostraban cosas inquietantes, hombres baratos, con
poca clase y sin brillo, esto significó relaciones pasajeras, tormentosas,
bipolares e inestables, el caos. Pero como todo le llega a quién sabe esperar, conocí
un hombre del que vale la pena presumir. Esto no significa que sea el
hombre de mi vida o que este pensando en casarme con él, esto señala, que
aprendí que lo barato siempre sale caro.
Pues
bien, en vez de buscar baratijas y tanta rebaja, comienzas a visualizar un
modelo de alta costura y de ninguna manera te centras en encontrar el que carga
muchas costuras en el modelo. Escogí un hombre inteligente, espiritual,
generoso, lindo, amoroso y buen amante, por ahora, como el hombre de tus sueños.
Un zapato Louis Vuitton, siempre a tu medida y de buen gusto. Para conocer
y además ligar con un hombre con este perfil, debes haber aprendido todas las lecciones
del pasado, porque el secreto de andar sobre las aguas es saber donde están las
piedras.
Lección
No. 1: Dime de lo que presumes y te
diré de lo que careces. Hablamos de aquellos tipos que se dedican al
mercadeo de ellos mismos, para mantener una perfecta fachada. Son como
accionistas de DMG o Interbolsa, te hacen invertir en un cuento del que sacas
0% de utilidad.
Lección
No. 2: El que nace barrigón ni aunque lo
fajen de chiquito. El que es perro es perro. Esa confianza que a
veces tenemos las mujeres de creer que podemos cambiar a los hombres a punta de
amor, es una mentira. Los hombres no cambian, solo se demoran en
embarrarla.
Lección
No. 3: Los hombres las prefieren
brutas. No hay que pelear con la realidad. Di que si y haz lo que te de
la gana. Ellos nunca se dan cuenta.
El
haber seguido las lecciones, me brinda hoy en día la oportunidad de disfrutar
de exquisitos momentos románticos e inolvidables, con el que llamamos el hombre
de los sueños. El poder me lo ha conferido mi conocimiento propio, más la
ignorancia de ellos.
No
por levantarnos mas temprano va a madrugar más ligero, hay que aprender de lo
vivido y saber esperar.
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