UN MAL MOMENTO


A la hora de una crisis en la relación, tanto mujeres como hombres nos hacemos las mismas preguntas: porqué?, eres tu?, soy yo?, se acabo?;  y en medio de un total torbellino de energías, como una especie de mantra, comienzan a repetirse en nuestras mentes este grupo de palabras que nos van envolviendo en el caos de un pensamiento circular, sin una posible salida. 

Las mujeres que casi siempre hacemos parte del grupo de afectados en este tipo de situaciones, aunque ya hay algunos estudios que nos quieren hacer creer que los hombres experimentan mayor dolor emocional tras una ruptura amorosa, buscamos todo tipo de soluciones alternas para descifrar el gate gate paragate parasangate bodhi suajá, mantra del surta del corazón de nuestro desastre sentimental. Particularmente he acudido a todo tipo de estrategias, desde la auto flagelación, hasta la clásica inversión inútil del ultimo peso en mi cuenta, sin que hubiese encontrado la paz. 

Tratando de encontrar consuelo en lo espiritual, siguiendo el mejor estilo del Budismo y el Hinduismo  de repetir en voz alta y en mi mente, que necesito alternativas para solucionar mis graves y dolorosos inconvenientes de pareja, en un llamado cualquier momento, apareció el probable desenlace a mis angustias inmerso en las palabras de mi amiga sabia Margarita y lo cambio todo.

No dejes que un mal momento acabe con tu relación.  Estas sílabas sagradas, que en principio parecerían sonidos incoherentes o letanías sin ninguna importancia llegaron a invocar la liberación de mi mente, eliminar los pensamientos impuros y encontrar cual seria mi error.  Me estaba equivocando en mi estrategia.  Todos los seres humanos tenemos tiempos difíciles, vicisitudes, miedos, insatisfacciones y eso no significa que no te quiera, solo son malos momentos.

La vida en pareja no es difícil, armonizar tu vida con la de otra persona no es difícil, lo difícil es olvidarnos del yo para pensar en nosotros, porque el ego es la muerte de lo real, te esclaviza y te ahoga, obvio no estamos ante un misógino en potencia. Cambia una rabia por una sonrisa, cambia un disgusto por una caricia, cambia un grito por un silencio, cambia el caos por la paz, regalale al amor de tu vida un maravilloso y fabuloso momento. Dale una buena noche de sexo, eso lo cura todo, el mantra de mi amiga Margarita.


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