EL DOLOR ES INEVITABLE, EL SUFRIMIENTO ES OPCIONAL

Los seres humanos somos criaturas que trascendemos. Venimos con funciones especiales de fábrica, pero también desarrollamos condiciones que nos hacen excepcional y que con el paso del tiempo, como emprendedores de nuestra propia vida, con la identificación de las oportunidades, el análisis de los riesgos, vamos logrando una innovación sobre nosotros mismos.

La ciencia no ha podido comprobar que los animales se enamoren entre ellos.  El amor al parecer es una de esas funciones especiales de nosotros los humanos, que vamos llevando a una evolución a medida que la experimentamos.  Progresamos en el método y en el prototipo, claro está, hay gente que no se le da esto de la transformación y el crecimiento, son como el cangrejo, caminan hacia atrás, en ves de preferir la última tecnología, se buscan la computadora electromecánica de 1936, la Z1, vieja, obsoleta y en desuso, que se le aplica mucho alcohol para remover el óxido. Pero somos otros, que entre más adultos y con más cancha, superamos modelos tradicionales, afinamos el nivel de precisión y vamos afectando positivamente el entorno operativo de nuestras relaciones amorosas.

Sin embargo, los procedimientos nunca son perfectos, como tampoco los seres humanos y en este camino de metamorfosis y consecución del propósito en el amor, la embarramos: perdemos el balance, como en el peor ataque de COVID, nos quedamos sin olfato, limitamos la certidumbre, olvidamos la actitud positiva y damos paso al total caos, entonces actúa nuestro mecanismo de defensa, otro tipo de función implícita en la humanidad, que se llama dolor.  

Terminar una relación duele.  Ese dolor es una sensación desagradable, normal, vinculada directamente a la operación, que no tendría porque postergarse en el tiempo, de entrada digo que es un recurso con el que contamos ilimitadamente, pero que no se procesa de manera indefinida, viene con fecha límite que por supuesto dependerá del tratamiento que apliques, pero eso es material para otro blog.  

Por lo tanto, como el ciclo de un emprendedor, si se cayó el negocio, aplica prueba de autoevaluación, organiza las mejoras, cierra el ciclo y bota el producto, se responsable con esta última actividad, ubica bien el basurero para que otra persona no se encarte con lo que ya no sirve.  El dolor es un habilitador de las relaciones sentimentales y es inevitable, pero la condición motivada que lleva a un desgaste emocional, que llamamos sufrimiento es tu elección, no te atrevas a rendirte en los intentos, siempre existirá la posibilidad de que las cosas no resulten como esperamos, aprende, retoma y camina hacia el éxito. 


“El dolor es Inevitable, el sufrimiento es opcional”  Buda



Comentarios

Entradas populares