MIS AMANTES


En este 2019, quiero hacer un homenaje a mis amantes, aunque no han sido muchos, han sido los grandes maestros de mi experiencia en relaciones sentimentales. Desde sus aún siniestras habilidades, han contribuido al avance de mi conocimiento en amor y desamor y sus importantes obras han trascendido luego de sus muertes en mi vida.

Como un catálogo de materias asociadas al doctorado del corazón, he hecho el curso del hombre culto y delicado que se parece a un ser imaginario parte de una realidad onírica, de la que es mejor salir pronto para no acostumbrarte y tener luego que llorar más de lo que toca. También he conocido hombres alegres y espontáneos, muy sociables y permisivo, que terminan en cero compromisos porque quieren caminar sobre todas las aguas sin llegar a mojarse dentro de ninguna.  Me he topado con uno que otro optimista, relajado, altamente espiritual, que considera que el cosmo provee todo lo que necesitas y se olvida que nosotras nos armonizamos con amor, pero también con aroma Gucci y CHANEL. 

Y el que pareciese mi material preferido, porque es el denominador común de mis amantes, es el clásico holocausto del amor, del que sale mutilada hasta mi dignidad.  Son titulados en sufrimiento y destrucción y no contemplan dentro de su catedra magistral una guía rápida de reparación.  Han sido un reto, campos difíciles de atravesar, pero sin duda todos y cada uno de ellos han significado una lección que ha cambiado mi vida y que me ha permitido el avance en mi erudición de perfiles y currículos de hombres a través de la investigación original, que me han certificado en adquirir competencias para transferir a mi género, todo el conocimiento del que ostento. 

Bienvenidos a mi vida todos mis maestros. Gracias a mis grandes gurús y censéis en sentimientos, hoy soy una mujer más fuerte, pero también más amorosa, que ha logrado comprender mejor lo básico que es ser hombre y se evita tanto mapa conceptual de personalidades que termina justificando los daños a tu corazón y contribuye al caos de tu propia existencia.


“La paz que creíste elegir, es peor que mi guerra.  Lo que pudo haber sido…lo que nunca será.” Joaquín Sabina





Comentarios

Entradas populares